11/03/09

Sin conto

-Puedo hacerte una pregunta?
Dixo un doutor de bata branca e ollos azuis no corredor do hospital
-Si
- Por qué unas tienen que ser cenicientas y otras princesas?
Quedei calada, sen entender moi ben
- Escucha, te miro y veo una princesa, no dejes que nadie haga de ti una cenicienta.
Ah y por cierto, tienes una sonrisa preciosa y una sensibilidad apreciable. Que tengas un buen día y piensa en lo que te he dicho.
- Gracias, eu tampouco gosto moito de ser un apandote, pero tampouco pinto moito de princesa...
E rin, cun aceno de gratitude por dedicarme palabras de conto, descrida en tempos de principes e princesas.